Actualmente no existe cura ni tratamiento que haya demostrado modificar la enfermedad. La atención se centra en síntomas, seguridad, función, confort y prioridades de la persona y su familia.
Prioridades de atención
01
Movimiento
Un neurólogo especialista en trastornos del movimiento puede valorar el tratamiento dopaminérgico, la fisioterapia, la terapia ocupacional y la logopedia. La respuesta varía.
02
Respiración
Neumología y medicina del sueño pueden vigilar la hipoventilación nocturna y considerar apoyo ventilatorio cuando corresponda.
03
Ánimo y pensamiento
La depresión y las ideas suicidas requieren detección y tratamiento activos. La psiquiatría, la psicología, el asesoramiento y el apoyo al cuidador pueden ayudar.
04
Nutrición y deglución
Nutrición y logopedia pueden apoyar las calorías, la seguridad al tragar, la comunicación y las decisiones sobre nutrición asistida.